¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Si concebimos el aprendizaje como una actividad directa de los estudiantes sobre la realidad, y con ello, su conocimiento sufre una transformación a través de pensamiento activo, por supuesto que no es nada trivial.
El verdadero aprendizaje requiere de saber cómo se aprende; requiere del desarrollo de ciertas capacidades, por ejemplo, de razonamiento, de imaginación, de reflexión, de crítica, de pensar, … de análisis. Entonces, se necesita de una atención especial y explícita del docente, de un enfoque holístico de la realidad.
Con unas simples preguntas a propósito de unos cuántos contenidos cualesquiera, no se pueden lograr el desarrollo del pensamiento ni las capacidades intelectuales. Para ello, se necesita un docente entendido como un trabajador del conocimiento, centrado en el aprendizaje, diseñador de ambientes propicios, enfocado al desarrollo de procesos del pensar, constructor de nuevos modelos de formación y, para esto, debe de organizar y disponer los contenidos de aprendizaje, con un seguimiento fijo de los estudiantes.
Si concebimos el aprendizaje como una actividad directa de los estudiantes sobre la realidad, y con ello, su conocimiento sufre una transformación a través de pensamiento activo, por supuesto que no es nada trivial.
El verdadero aprendizaje requiere de saber cómo se aprende; requiere del desarrollo de ciertas capacidades, por ejemplo, de razonamiento, de imaginación, de reflexión, de crítica, de pensar, … de análisis. Entonces, se necesita de una atención especial y explícita del docente, de un enfoque holístico de la realidad.
Con unas simples preguntas a propósito de unos cuántos contenidos cualesquiera, no se pueden lograr el desarrollo del pensamiento ni las capacidades intelectuales. Para ello, se necesita un docente entendido como un trabajador del conocimiento, centrado en el aprendizaje, diseñador de ambientes propicios, enfocado al desarrollo de procesos del pensar, constructor de nuevos modelos de formación y, para esto, debe de organizar y disponer los contenidos de aprendizaje, con un seguimiento fijo de los estudiantes.
Con este modelo de profesor, se pretende desarrollar las competencias pertinentes a partir de un aprendizaje significativo, a través del diseño de situaciones problemáticas que provoquen en los estudiantes una reorganización de esquemas, y así construir nuevos conocimientos para resolver la nueva situación que se presente.
